El proyecto


Memoria y esperanza: reconstrucción de la historia del conflicto armado en el municipio antioqueño de Alejandría desde las víctimas


Este sitio de la vereda La Inmaculada fue declarado camposanto porque en este lugar hay varias fosas comunes con más de 20 combatientes de una batalla que libraron, en agosto de 2001, guerrilleros y paramilitares. Por ese combate, unos 500 campesinos tuvieron que salir desplazados de la región.

Las víctimas del conflicto armado en el municipio de Alejandría reclaman –como las de todo el país– que haya verdad, justicia y reparación de parte del Estado y de la sociedad, frente a los estragos que causó esa confrontación bélica. Este sitio web busca contribuir a que se conozca la verdad sobre lo que allí ocurrió.

Pese a todo el drama vivido, Alejandría no figura en el imaginario colectivo como un municipio donde la violencia haya sido especialmente fuerte, situación que es contraria a la realidad, como lo muestran datos como los siguientes:

-       Casi 200 personas fueron asesinadas.
-       Ocurrieron varias masacres en zonas rurales y en la cabecera urbana.
-       Más de 25 personas fueron desaparecidas de manera forzada, 19 de las cuales aparecen en los registros oficiales.
-       El 62% de la población salió de sus territorios desplazado de manera forzada en uno o en varios momentos.


Una nueva etapa


En este momento, en el municipio se realizan varios procesos de recuperación y sanación de las víctimas del conflicto por parte de entidades como la Asociación de Mujeres Víctimas Cabeza de Familia  (Amuvicafa), la Asociación de Víctimas de la Violencia de Alejandría (Asovival) y la Unidad de Víctimas de este municipio.

Taller con mujeres víctimas del conflicto.


Ellos son apoyados, en diferente medida, por entidades del Estado como la Alcaldía municipal, la Gobernación de Antioquia y el Departamento de Prosperidad Social (entidad del Gobierno Nacional), empresas con influencia en la zona como Isagen, y organismos de la sociedad civil de esta comunidad.

Sin embargo, el mayor empeño ha sido el de las propias personas y el de estos grupos organizados de víctimas que hacen su trabajo en forma permanente con muy pocos recursos.


No hay registros amplios


Pese a la fuerte violencia que se presentó en este municipio entre finales de la década de 1990 y comienzos de la de 2000, no existen registros escritos, fotográficos o audiovisuales que muestren de manera completa o lo suficientemente amplia, el desarrollo del conflicto armado en ese período.

Menos aún, que recopilen lo que han sido los procesos de sanación y recuperación individuales y colectivos que se están desarrollando en esa población para superar los traumas generados.

Por eso, diferentes personas y entidades coinciden en que existe la necesidad de contar y recopilar tanto los hechos de violencia como los de reparación, hasta ahora poco conocidos fuera del municipio.


Este proyecto de investigación


Este trabajo es realizado por el Semillero de Narrativas Periodísticas, del pregrado en Comunicación Social de la Universidad EAFIT, con financiación de esta institución.




La definición del proyecto, alcances y propósitos fue concertada con las dos instituciones de víctimas de esa localidad, Amuvicafa y Asovival, que estaban interesadas en desarrollar este trabajo bajo la orientación de este semillero de periodismo.

Se trata de un trabajo de recuperación tanto de la memoria histórica del conflicto armado como de los procesos de sanación individuales y colectivos que se adelantan en el municipio de Alejandría, a partir de los relatos de las víctimas de esa confrontación.

Estudiantes de Comunicación Social de la Universidad EAFIT
en entrevistas.
La metodología utiliza las técnicas de investigación y aproximación a la realidad del periodismo, pero se fundamenta en conceptos como los que plantea el Centro de Memoria Histórica de Colombia.

La información se presenta a través de este proyecto periodístico transmedia. La narración emplea diferentes géneros como la crónica, el testimonio, la entrevista, el reportaje, el documental y el perfil, tanto escritos, fotográficos, gráficos y audiovisuales.


Los tres pilares


Todos los vinculados a esta iniciativa consideramos que es muy importante reconstruir esta memoria local por varios motivos:

1.    Recordar lo que ocurrió, aspecto importante para la sociedad y para las personas en particular, pues la verdad es un pilar necesario para superar los traumas del conflicto.
2.    Dignificar a las víctimas y no olvidarlas.
3.    Dar a conocer el trabajo que adelantan personas y grupos a favor de la reconciliación, y destacar sus logros y dificultades.

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